domingo, 31 de agosto de 2014

Mamá a tiempo completo

 Este post lleva un retraso de unos meses pero ahora es cuando tengo un poco de tiempo para dedicarle así que ahí va...

En julio os comentaba que volvía al trabajo tras los meses de la baja maternal+lactancia+vacaciones que ya habían llegado a su fin. Pues el martes día 1 de julio me levanto, ducho, peino y visto en un periquete y por primera vez desde que Ferran nació soy yo la que lo despierta a él, y que penita me dio hacerlo :( Lo vestí, le di el bibe y con todo el dolor del mundo y muchas lágrimas lo dejé en casa de mi madre, él no puso objeciones al quedarse con la yaya.

Llegué a la oficina donde mis compañeras y superiores me recibieron con mucho cariño, como siempre, eso ayuda a pasar el mal trago pero mis pensamientos se iban todo el rato a qué estaría haciendo mi enano. El director financiero, mi superior directo, me ofrece hacer un café en la cocina relajadamente para ir comentando las cosas del trabajo. Hablamos un rato sobre proyectos y demás, entre otras cosas nuevas formaciones, procedimientos que se han hecho mientras yo no estaba y tendría que aprender, etc. A todo esto recordar que yo he estado de baja casi un año ya que al ser un embarazo de riesgo me dieron la baja en el quinto mes por lo que la empresa buscó una sustituta para mi puesto que lleva allí largo tiempo y que al llegar yo seguía allí... el caso es que al volver no me devuelven a mi puesto como tal sino que para darme vidilla y que me vaya adaptando me dicen que hay proyectos nuevos que me van a dar y demás, eso me angustió...

Los cinco días antes de mi incorporación los pasé llorando, apenas dormía y finalmente mi marido y yo hablamos sobre pedir una excedencia, una reducción de jornada o incluso llegado el caso dejar de trabajar si con un sueldo y aprentándonos el cinturón podíamos vivir.

Con mi jefe delante hablando yo sólo pensaba "tres horas al día, sólo vas a verlo tres horas al día" así que finalmente me decidí a pedir la reducción de jornada y fui sincera, antes que empezaramos en serio a tratar nuevos proyectos le dije que me gustaría reducir la jornada para pasar las tardes con mi enano. En mi puesto de trabajo es realmente complicado hacer reducción y si se hace, la empresa está obligada a contratar a alguien para esas horas que no estás porque el trabajo tiene que salir al día sí o sí. Mi jefe me dijo que comprendía la situación y que si él tuviera hijos estaba seguro que le pasaría lo mismo, agradecí de corazón esa frase y sé que lo dijo completamente en serio. Pero para la empresa mi decisión podía perjudicarles y tenían que hablar del asunto y tomar una decisión.

El primer día pasó muy lento y por fin a las cinco y media pude ir a buscar a mi enano, el cual me recibió con una mega sonrisa y según mi madre había estado un poco llorón al principio pero se había portado muy bien.

El miércoles más de lo mismo en el trabajo, un día largo, aburrido y llorando por los lavabos por no poder estar con mi hijo... jamás pensé que podría afectarme tanto la vuelta al trabajo y el tener que separarme de él unas horas, la verdad, suena estúpido.

El jueves por la mañana al llegar el jefe me llama al despacho y me da la carta de despido, a la empresa no le sale a cuenta tenerme dado que tendrán que tener a alguien esas horas... directamente se queda la chica sustituta y ya está... jodido pero lógico por otra parte.

Una parte de mí se derrumbó ya que me gustaba mi trabajo, tenía un buen horario, un salario genial, unos compañeros y jefes fantásticos, si un día tenías una urgencia no había problema, te podías poner enfermo sin que te mirasen mal al día siguiente y así un largo etc de ventajas que a día de hoy es muy difícil encontrar.

Otra parte dijo "¿en serio? ¡Genial!"

Así que denuncia por improcedente, compensación y demás asuntillos legales e intentando ver la parte más positiva de todo, puedo estar con mi hijo. Mi marido y yo lo hemos hablado y hemos decidido que voy a dedicarme a cuidar del enano hasta que entre en la guarde el año que viene así que ahora soy mamá a tiempo completo :)

Salu2

4 comentarios:

  1. Pues no hay mal que por bien no venga!! Yo tampoco creo que pudiera estar tantas horas sin el. Por suerte trabajo hasta las 3 lo que me permite tener las tardes libres para desquitarme.

    Disfruta al maximo de el, es un gran regalo el que le haces quedandote todo este tiempo con el!

    Por cierto, esta precioso!!

    ResponderEliminar
  2. Claro, es que un horario así está muy bien, te ganas el sueldo y como bien dices tienes la tarde para tu peque. Yo terminaba la jornada a las cinco y media, llegando a casa a las seis y a las 20:30 aprox. a la cama el enano así que eran muy pocas horas juntos. Ahora podremos estar juntos y esta etapa tan genial la podremos vivir al máximo ambos, luego cuando empiece la guarde me gustaría encontrar algo de jornadas de mañana completa o de media jornada pero sé que quiero pasar tiempo con él :))) Y gracias, esa fotillo es de julio pero qué voy a decir yo que babeo por él, jejejje

    ResponderEliminar
  3. PUes Birgi guapà, siento lo de tu trabajo pero mira, más a disfrutar más que nunca de tu hijo, aunque haya que apretarse el cinturón te va a merecer la pena, te lo digo yo, que estamos los dos en paro y a mi no será por oportunidades de trabajo...!! Pero no cambio un salario mileurista por unos meses más con mi hijo. No señor.

    ResponderEliminar
  4. Muchísimas gracias por mi premio. Aquí puedes leer la entrada que le he dedicado.

    http://la-ciguena-no-viene-a-alemania.blogspot.de/2014/10/me-han-dado-un-premio-2.html

    Un abrazo

    ResponderEliminar